Por qué merece la pena guardar sus dibujos
Un dibujo infantil dice mucho más de lo que parece: cómo veía el mundo con cuatro años, quién era importante, qué colores le gustaban. El problema es que el papel no aguanta: se arruga, se mancha, se amontona en una carpeta y, casi siempre, un día desaparece sin que nadie lo decida.
Llevarlo a una taza tiene una ventaja sobre enmarcarlo o guardarlo en una caja: se ve y se usa a diario. Cada mañana el dibujo está en la mesa del desayuno, y quien lo recibe de regalo (unos abuelos, un padre, una madre) lo siente como algo hecho para ellos, porque lo es.
Cómo hacer una buena foto al dibujo
La calidad de la taza depende de la foto, así que merece un minuto. Estos consejos sirven con cualquier móvil:
- Pon el dibujo sobre una superficie plana y haz la foto desde arriba, de frente, para que no se deforme.
- Usa luz natural, mejor junto a una ventana, y evita el flash: crea reflejos y sombras.
- Que no se vea la sombra de tu mano ni del móvil sobre el papel.
- Comprueba que el dibujo entra entero en la foto. Es mejor que sobre papel a que falte un trozo.
- Haz la foto con la mejor calidad que permita el móvil y súbela tal cual: no la mandes por mensajería ni la captures de la pantalla, porque se reduce y pierde nitidez.
Qué hacemos con tu foto
No hace falta que recortes ni retoques nada. Cuando recibimos el pedido, nuestro taller prepara la foto para imprimir: quita el fondo y las sombras del papel, endereza el dibujo y realza los colores respetando sus trazos. Después imprime el dibujo en una taza blanca de cerámica de 350 ml, apta para lavavajillas y microondas, y la revisa a mano antes de enviarla.
Como cada dibujo se prepara a mano, en esta taza no hay vista previa en directo. A cambio, en la ficha tienes ejemplos reales de dibujos de niños convertidos en taza, y si dudas de si tu foto servirá puedes escribirnos con ella adjunta desde la página de contacto.
Qué dibujos funcionan mejor
Los dibujos con trazo firme y colores intensos (rotulador, ceras, lápices de colores bien apretados, pintura de dedos) salen de maravilla. Los de lápiz de grafito muy suave o con colores muy pálidos también se pueden imprimir, pero quedarán más claros, así que si puedes elegir, elige el más colorido.
Las familias, los arcoíris, los animales, las casas y las huellas de manos son los más pedidos. Y no hace falta que sea «bonito»: el dibujo torcido, con el sol con cara y los brazos de palo es precisamente el que más gusta dentro de unos años.
A quién regalársela y cuándo
Es un regalo que acierta con abuelos, padres, madres, tíos y padrinos, y encaja en cualquier fecha: un cumpleaños, el Día del Padre, el Día de la Madre o la Navidad. Si quieres que llegue a tiempo, haz el pedido con unas dos semanas de margen: fabricamos en 24-48 horas y lo recibes en un máximo de 5-7 días laborables, y puedes poner la dirección de quien lo recibe en el pago.
Si prefieres la foto de los peques en lugar de un dibujo, mira «Un momento congelado» o «Tu foto de lado a lado», que da la vuelta a toda la taza.




